De Enciclopedia Virtual Dominicana
Las picotas son columnas de piedra más o menos ornamentadas, sobre las que se exponían los reos y las cabezas o cuerpos de los ajusticiados por la autoridad civil.
Está formada por los siguientes elementos:
- Una base o pedestal que es la parte inferior de la columna, con cornisa y molduras, ajustada al fuste.
- El fuste compuesto por dos cuerpos, de forma circular.
- El capitel remate del fuste, que bien puede ser de tipo renacentista con unas letras esculpidas alrededor, no pudiéndose descifrar desde la base; tiene cuatro salientes que representan: Un busto de mujer, teniendo bien definido el pecho; en la parte opuesta hay una cara masculina apreciándose bien la barba; otro de los salientes es la cabeza de un carnero, con sus cuernos retorcidos; en la parte contraria vemos lo que parece ser la cabeza de un mono. Todos estos símbolos eran utilizados por los Templarios.
- El remate es una pirámide truncada con estrías.
- El material de su construcción es de piedra de granito
Se habla de rollo o picota, el rollo era la categoría administrativa de la localidad que se alzaba en las villas para impartir justicia y el régimen al que estaba sometida bien fuera real, secular, eclesiástico o concejil. Posiblemente el rollo y la picota, que tenía función penal, se funden en un único monumento en el siglo XV.
En el siglo XIII en Las Partidas de Alfonso X El Sabio ya aparece prevista la pena de exhibición en la picota considerando esta pena como deshonra y castigo destinándola a los delincuentes condenados por penas leves.
En el Archivo Municipal de Sevilla hay referencias sobre picotas en el siglo XV en unos documentos sobre Mayorazgos.
La picota elemento de orden penal genuinamente peninsular, tuvo influencia en Portugal y Sudamérica, también se extendió a casi toda Europa, siendo utilizada para la aplicación y ejecución de la pena impuesta al condenado en épocas entre los siglos XIII y XIX aproximadamente.
La Picota era emblema de que la población era villa y no aldea que tenía jurisdicción civil y criminal, que disponía de alcaldes propios que juzgaban en primera instancia los delitos, sirviéndose de ellas para dar publicidad a la ejecución de las penas corporales.
Las picotas se levantaban previa autorización Real, cuando se concedía el título de villa, aunque tuviera esa característica se cambiaba o se establecía la jurisdicción de la misma.
Una vez realizada la concesión real otorgada mediante documento público, el monarca delegaba en un juez, quien reunía a las autoridades y vecinos del Concejo dando lectura al Privilegio Real y se nombraba al alcalde, justicias y demás cargos públicos de requerimiento vecinal, designando los lugares públicos y procediendo al deslinde y amojonamiento del término propio de la nueva villa, con asistencia de los pueblos colindantes. Posteriormente se procedía al alzamiento del símbolo jurisdiccional La Picota.
La pena de exhibición en la picota aparece ya legislada en el siglo XIII, en el libro de Las Partidas, de Alfonso X, considerándose la última de las penas leves a los delincuentes para su deshonra y castigo.
La mayoría de picotas, fueron construidas durante los siglos XVI y XVII, debido a las exenciones otorgadas a los lugares que hicieron aportaciones económicas a la Corona para sobrellevar los cuantiosos gastos de la guerra.
Un Decreto de las Cortes de Cádiz, de 26 de mayo de 1813, ordenó la demolición de todos los signos de vasallaje que hubiera en sus entradas, casas particulares, o cualesquiera otros sitios, puesto que los pueblos de la Nación Española no reconocen ni reconocerán jamás otro señorío que el de la Nación misma, y que su noble orgullo sufriría por tener a la vista un recuerdo continuo de humillación.
Parece que esta suspensión no se aplicó inmediatamente ya que en 1817, se construyó una en Rioseco de Soria.
Se supone que se destruyeron bastantes ejemplares pero algunos fueron reconvertidos en cruceros para evitar la demolición. Por esto y otros indultos hoy todavía se ven algunos en pie, como, por ejemplo, Presencio y Toreno en Castilla y León.